Una receta reconfortante, llena de sabor y perfecta para lucir en nuestros bowls de diseño artesanal
Sirve: 4 personas | Tiempo de preparación: 15 min | Tiempo de cocción: 40 min
Ingredientes:
-
1 kg de calabaza (tipo cacahuete o violín), pelada y cortada en cubos grandes
-
1 cebolla mediana, en julianas
-
2 dientes de ajo, sin germen
-
1 cucharada de jengibre fresco rallado
-
600 ml de caldo de verduras (casero o bajo en sal)
-
200 ml de leche de coco (opcional, para cremosidad extra)
-
Aceite de oliva virgen extra
-
Sal y pimienta al gusto
-
Semillas de calabaza tostadas (para decorar)
-
Hojas de eneldo o perejil fresco (opcional, para decorar)
Preparación:
-
Precalienta el horno a 200 °C. Coloca la calabaza en una bandeja de horno, rocía con aceite de oliva, salpimenta, y hornea durante 25–30 minutos, hasta que esté bien tierna y ligeramente caramelizada.
-
En una olla mediana, sofríe la cebolla y el ajo con un chorrito de aceite de oliva a fuego medio hasta que estén dorados y fragantes. Añade el jengibre rallado y cocina 1 minuto más.
-
Agrega la calabaza asada y el caldo. Deja hervir a fuego suave durante 10 minutos. Luego añade la leche de coco, mezcla bien y cocina 5 minutos más.
-
Tritura todo con batidora hasta obtener una crema suave y sedosa. Ajusta de sal y pimienta.